La posición filosófica de Sócrates

¿Cuál es, en esencia, la filosofía de Sócrates? ¿Hay algo así como “el socratismo”?

No es fácil dar una respuesta concluyente a estas preguntas a raíz del famoso “problema de Sócrates”, esto es, debido a que Sócrates no escribió ni una sola línea y que los escritos que hablan sobre él (los de Platón, Jenofonte y Aristófanes) son divergentes entre sí.

Sin embargo, creo que hay una posición que podemos adscribir a Sócrates, la posición según la cual el principal objetivo de nuestra vida ha de ser el entregarnos totalmente a la reflexión filosófica, en particular, al examen de nuestros conceptos morales. Para Sócrates, el examen crítico de nuestras nociones morales es la clave para llevar una buena vida, esto es, una vida acorde a las normas morales, una vida virtuosa y plena. Porque, para Sócrates, sólo puede ser verdaderamente feliz quien es virtuoso.

A su vez, ser virtuoso es la condición necesaria -y suficiente- para ser feliz. En esto, Sócrates es radical: todos los bienes extramorales (la salud, la riqueza, la belleza, incluso la vida biológica) no son esenciales para lograr la eudemonía, la plenitud. Si alguien carece de todos esos bienes pero es virtuoso, entonces podrá ser feliz.

Los estudiosos denominan la posición de Sócrates “intelectualismo”, ya que para el ateniense el principal camino para llegar a ser virtuoso consiste en el examen racional de las propias creencias morales. Esa gimnasia intelectual diaria, esa áskese, es la manera más segura de arribar a la sabiduría, y quien es sabio es, a la vez, virtuoso. Sabiduría y virtud -o, para usar los términos griegos, sophía y areté- constituyen dos esferas que se implican mutuamente. (De allí que Sócrates haya insistido en que sólo obra erróneamente el ignorante. No se puede ser sabio y vicioso o malvado, ni tampoco se puede ser virtuoso sin ser sabio.)

Ahora bien, según Sócrates la filosofía, en tanto búsqueda constante de la sabiduría, es algo que no puede confinarse al análisis de las propias creencias, sino también las colectivas: ser filósofo supone someterse uno mismo al examen constante y asimismo someter a todos los restantes ciudadanos de la polis al escrutinio. El filósofo, en su anhelo por lograr la sabiduría, la virtud y la felicidad, no ha de abandonar su comunidad para retirarse a la soledad, sino que debe ayudar a sus conciudadanos a ser sabios y virtuosos. Para Sócrates, la forma de vida filosófica es una forma de vida eminentemente social -no “individualista”, como lo es con el asceta que se retira al desierto-. El compromiso social, que se manifiesta fundamentalmente en cuestionar el orden social injusto, en denunciar los atropellos, en sacar a la luz la hipocresía, el egoísmo, la vileza y la mentira, es parte constitutiva del perfeccionamiento intelectual y moral del propio individuo.

(Por eso me parece que es incorrecto tachar a Sócrates de “individualista” y decir que “el individualismo occidental comenzó con Sócrates”. No hay intelectual público más comprometido con su sociedad que él… al punto de preferir la condena a muerte a “cerrar la boca”, lo que implicaría para él una existencia indigna.)

Notemos, por último, que Sócrates no busca ser virtuoso por motivos prudenciales, esto es, porque a la larga conviene ser justo, bueno, sincero, etc. Tampoco pretende llegar a la virtud como forma de vida religiosa. Así, no se trata de ser íntegro para cumplir la voluntad de los dioses o para lograr aproximarnos a ellos. Para Sócrates uno debe aspirar a la vida moral porque esa es la esencia misma del hombre: en eso consiste ser plenamente hombre. Renunciar a la moralidad es sinónimo de renunciar a la sabiduría, al uso consecuente de la razón y, por lo que decíamos más arriba, a la eudemonía.

“El mayor bien para un hombre es precisamente este, tener conversaciones cada día acerca de la virtud y de los otros temas de los que vosotros me habéis oído dialogar cuando me examinaba a mí mismo y a los otros, y […] digo que una vida sin examen no merece ser vivida.” (Apología)

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Acerca de Marcos G. Breuer

I'm a philosopher and freelance writer based in Athens, Greece.
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Una respuesta a La posición filosófica de Sócrates

  1. Ángela dijo:

    Gracias, buen texto

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